| 07 jun 2022

“Comprar en Funes como consumidor final o para alquilar sigue siendo un buen negocio”

A diferencia de lo que ocurre con las propiedades en Rosario, según el broker inmobiliario, los barrios Vida, San Sebastián y Los Pasos en Fisherton, elevaron su cotización.

El movimiento de compra -venta del mercado inmobiliario sigue resentido, según un estudio de la Universidad del CEMA. Los precios de las propiedades tuvieron una baja del 12 %, producto de la escasa demanda de unidades en el último año. 

Si bien el fenómeno impacta en todo el territorio nacional, especialmente en áreas más densamente pobladas, algunas localidades que ya entran en el anillo verde de las grandes metrópolis corren una suerte en sentido contrario. Es así como los corredores verdes continúan explotando el boom inmobiliario generado en el primer año de pandemia. 

Así como en las afueras de la Capital Federal, un lote que se conseguía en Pilar a USD 45.000 a inicios de la crisis sanitaria, hoy se compra un 60% más caro, Funes sigue el mismo comportamiento capitalizando la onda verde.

“Comprar en Funes como consumidor final o para alquilar sigue siendo un buen negocio”, asegura Gastón Feely.

“Si bien los costos de construcción se han incrementado, la gente sigue buscando lotes. Toda propiedad en Funes tiene liquidez, no a cualquier precio, nadie te saca una casa de la mano a cualquier valor, hay que estar ubicado en los precios que maneja el mercado”, conceptúa el titular de O’Feely Negocios Inmobiliarios. 

En el análisis del broker, “la ciudad se hizo autónoma, ya cuenta con todos los servicios necesarios para vivir y eso potenció aún más la demanda.  A diferencia de Rosario, que experimentó como el resto de las grandes ciudades del país, una disminución en el precio de sus propiedades, la valuación de los terrenos y casas en Funes se sostienen sencillamente porque la gente sigue apostando a esas locaciones”. Siendo los barrios Vida, San Sebastián y Los Pasos en Fisherton, los que más elevaron su cotización, según el profesional. 

Vista aérea del barrio San Sebastián

A su vez, la demanda de alquileres también levantó los precios: “hay muy pocas propiedades en alquiler. Funes no solo es requerida por la gente que tiene acceso a la compra de una propiedad, hay otra parte de la sociedad que le elige un entorno natural  pero debe alquilar”. 

El stock disponible  de casas para alquiler permanente continúa siendo un mercado boutique, que expresa su mínima dimensión  en el segmento de departamentos o casas de ambientes reducidos.

Hace años trabajamos en Funes y queremos consolidar nuestra marca en la rengión asegura el titular de la  inmobiliaria perteneciente a un holding empresario muy fuerte en el corredor sur, con desarrollos en Pueblo Esther y General Lagos y que planea cinco barrios cerrados en Ibarlucea próximos a La Rinconada.